Turismo en Jordania
Un grupo de expertos en el Camino de Santiago ayudará a las autoridades hachemitas a dar a conocer los lugares bíblicos del país.

Un grupo de expertos en el Camino de Santiago ayudará a las autoridades hachemitas para impulsar el turismo religioso por lugares bíblicos de las Sagradas Escrituras. “Creo que pocos católicos son conscientes de que en este lado más allá del río Jordán está la cuna del cristianismo”, explica Nidal Katamine, el ministro de Turismo del Reino Hachemita de Jordania, que se desvive estos días con los preparativos para la visita que el Papa Francisco realizará a la tierra en la que San Juan bautizó a Jesucristo. El viaje del Santo Padre comenzará este sábado, día 24, con una entrevista con el rey Abdalá II en Ammán, ciudad en la que David venció a Goliat según los libros canónicos del judaísmo y del cristianismo.
Los contactos con los expertos gallegos en la ruta jacobea serán coordinados por el embajador de España en Jordania, Santiago Cabanas, quien ya ha mostrado a los responsables de Turismo jordano la predisposición de los españoles a colaborar en el diseño de ese recorrido bíblico. Durante 2013 visitaron Jordania más de 25.000 españoles, cifra que se acercó a los 46.000 en 2010. Los datos de jordanos que eligen España para pasar sus vacaciones son de poco más de 5.000 al año.
“Jordania es tierra bíblica”, insiste Katamine antes de rememorar que además de ser el país en el que fue bautizado Jesucristo es una tierra de profetas que aparece documentada en la Biblia a través referencias a los profetas Moisés, Elías y Eliseo y a la trágica destrucción de las ciudades del pecado de Sodoma y Gomorra, enterradas hoy cerca del Mar Muerto. También se levantó en territorio jordano el castillo de la princesa idumea Salomé, quien recibió de Herodes la cabeza de San Juan Bautista en bandeja de plata, y la cueva de Lot en la que se refugió el sobrino de Abraham tras ver convertida a su mujer en estatua de sal.
La visita de Francisco I a Jordania “aumentará el número de peregrinos”, confía el diplomático español, quien asegura que los españoles son siempre “bien recibidos” en este país, cuya familia real mantiene fuertes lazos de unión con don Juan Carlos y doña Sofía. “Nos ven con una simpatía natural porque no deja de ser un pueblo históricamente vinculado a España a través de la cultura árabe”, insiste Cabanas.
El Papa Francisco acudirá a Betania de Transjordania, el lugar donde Juan Bautista cristianizaba a los fieles y donde bautizó a Jesucristo. Este lugar sagrado aparece reflejado en textos bíblicos, medievales y bizantinos y se encuentra en una antigua ruta de peregrinaje cristiano entre Jerusalén, el río Jordan y el monte Nebo.
En la misma orilla del Jordán está el monte de Elías, un espacio también bautismal, donde según narran las Sagradas Escrituras el profeta subió a los cielos en un carro de fuego.
En el monte Nebo, que ya visitó Juan Pablo II y que gestionan los Franciscanos, se encuentra uno de los lugares más conocidos de Jordania. Es el sitio desde el que Moisés divisó la Tierra Prometida, a la que nunca llegó tras más de 40 años de travesía en el desierto. Aquí murió el profeta a los 120 años y aquí fue enterrado. La tradición judía y cristiana relata que en el monte Nebo ocultó Jeremías el Arca de la Alianza con las Tablas de la Ley que recogen los 10 mandamientos.
Hacia el Norte se erige Umm Qays, con una espectacular vista del mar de Galilea, donde Jesús hizo el milagro del endemoniado ganadero, según San Lucas, y al cruzar rumbo al Sur la milenaria Carretera del Rey aparecen Jerash y Madaba, la ciudad de los mosaicos mencionada en la Biblia que guarda en la iglesia ortodoxa de San Jorge un mapa de teselas bizantino datado en el siglo VI. El plano representa Jerusalén y Tierra Santa. “Los cristianos desconocen que en la metrópolis de Jerash, fundada hace más de 6.500 años, se han encontrado más de veinte iglesias”, añade el ministro jordano.
El Antiguo Testamento, apunta Katamine, recoge también el paso de Moisés y los israelíes por las tierras de Edom, en las que se encontraba Petra, la capital del antiguo reino nabateo que se convirtió según las leyendas en la última escala de los tres Reyes Magos cuando fueron a honrar al Niño Jesús de Belén con oro, incienso y mirra.
Leído en: lne.es